domingo, 15 de agosto de 2010

La venganza de Manchester (o mi educación sentimental)

El Reino Unido ha esparcido unas cuantas calamidades por el mundo. Largos siglos han de pasar para borrar los estigmas (al menos a los ojos de los más avisados).
Pero existe una contracorriente, una disidencia que es también una tradición: la rara conjunción de elegancia y contundencia.
Grandes figuras han abrevado de esas fuentes. Entre ellas: George Bernard Shaw, William Morris, Oscar Wilde (de tres que cito dos son irlandeses, lo sé, por eso digo Reino Unido).
La última figura de esta estirpe es (lo sostengo hasta el fin) Steven Patrick Morrissey, (eclipsante) voz y verdadero poeta de THE SMITHS.

Banda ochentosa pero buena de principio a fin (¿acaso la única que puede recibir ese predicado? arriesgo un sí). Banda simple pero con una guitarra inapelable, un bajo talentoso que toca con precisión y humildad (tal vez demasiada, confieso) y una voz que sabe ser suave, lacrimosa, furiosa, humorística. En las letras brilla todo el talento de Morrissey: su costumbres aliterantes, su encanto por los grandes poetas románticos (no sólo en las alusiones explícitas, sino en el estilo, ante todo), su indignación, su sensibilidad, su capacidad de expresar las angustias de no poder decir, de no poder amar, de no poder odiar, de no poder parar.

Les dejo estos tres discos, para mí, inevitables:



























NOTA IMPORTANTE: lamentablemente Leo García dedicó un tema a Morrissey. Por favor, no hagan ninguna extrapolación.

2 comentarios:

dalmiro dijo...

Se me ocurren pocos ejemplos de bandas buenas de principio a fin que no impliquen al cantante volándose la cabeza de un escopetazo, el baterista muriendo ahogado en sus propios fluidos o una inesperada separación por egos encontrados.

Sin duda The smiths es una ellas; una banda con la cantidad de material suficiente como para no quedarte corto manteniendo siempre la calidad y esos dos adjetivos que tan bien la describen: elegancia y contundencia

Estaria dispuesto a discutir si no fueron la mejor banda de la decada, pero bandas como The Clash y Queen entre otras me hacen pensarlo dos veces.

vibravital dijo...

Algo me guarda de afirmar que es la mejor. Pero sí puedo decir que es la única buena de principio a fin. Hay bandas muy desorbitantes que en algún punto de su carrera hace una (o varias) paparruchadas, generalmente movidos por la ambición.
A propósito de la lucha de egos, no se si no fue tal el caso, ojo.
Sobre Queen diré que los cuento entre las bandas de herencia setentosa. Su carrera empezó mucho más temprano aunque la explosión vino con los ochentas. Por lo demás, mi disco favorito de Queen (II) es de los 70s.
THE CLASH (no es una conclusión sorpendente) me parece la única banda que le puede disputar el puesto a esta maravilla.

Abrazo, amigo.